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Actual: GP de Brasil   Nick Heidfeld   Robert Kubica 

Robert Kubica.


Se puede aprender mucho sobre el carácter de una persona cuando te dice qué tres cosas se llevaría a una isla desierta. Por eso, la respuesta de Robert Kubica (un coche, neumáticos y carburante), explicó por qué el automovilismo ha sido su vida hasta ahora. Desde el momento en que apareció en un paddock de Fórmula 1 como piloto reserva y de pruebas para la temporada 2006, el polaco tuvo un éxito inmediato entre los medios de comunicación. Supuso un soplo de aire fresco. Respondía a las preguntas de forma concisa y honesta. Nunca esquivó ninguna pregunta difícil con respuestas a medias. Si no quería responder a una pregunta personal, se negaba y, si la pregunta invitaba a la reflexión, se detenía a pensar y luego daba la respuesta, que solía provocar la sonrisa del periodista.

El camino de Robert hasta la Fórmula 1 fue muy común en muchos sentidos: karts, monoplazas, F1; pero, en otros, no fue nada común. Durante los años de formación de su vida, a partir de los 13 años, estuvo solo en Italia, lejos de sus familiares y amigos, con los que se había criado en Cracovia. El fabricante italiano de karts CRG se había fijado en su talento y ofreció a Robert la posibilidad de adentrarse en su deporte favorito. El precio personal de estar solo, en un país cuyo idioma tuvo que aprender y cuya cultura tuvo que conocer siendo tan joven, habría asustado a más de un joven cosmopolita, pero no a aquel muchacho de Polonia. Él adoptó Italia e Italia lo adoptó a él.

Robert tiene un representante que lo acompaña a todas las carreras. Aparte de Daniele Morelli, que se fijó en el talento nato de la joven promesa cuando era muy joven, Robert no viene acompañado por mucha gente. Sin embargo, eso no significa que le guste estar solo. Si se entra en el motorhome del BMW Sauber F1 Team, la primera persona con la que uno se encuentra es Robert. Estará ahí, dispuesto a charlar y reír un rato. Aunque no provenga de una familia aficionada al automovilismo, su padre Artur sí disfrutó de este deporte, así que no dudó en comprar un coche a su hijo de cuatro años. “Fue un regalo doble de Navidades y de cumpleaños. Tenía un motor de cuatro tiempos y menos de un caballo, pero llegaba a 40 km/h. Me pasé medio día conduciéndolo y no quería bajar y volver a casa”, explica. Sin embargo, el joven Robert tuvo que aguardar pacientemente su primera carrera. “Conduje el coche por los aparcamientos y, dos años y medio después, me compraron un auténtico kart. Pasé horas practicando, ya que tenía que esperar a cumplir diez años para conseguir una licencia y empezar a competir. Cuando cumplí los diez el 7 de diciembre de 1994, no hubo quien me parase".

Después de tres años practicando el karting en Polonia, quedó claro que aquel entorno se le quedaba pequeño. Para poder progresar, la única opción era irse de su tierra. Así que su padre se lo llevó a Italia a competir. Como explica Robert, todo salió bien desde el primer momento. “Tuve suerte, porque trabajábamos con uno de los mejores mecánicos de Polonia y, ya en mi primera carrera en Italia, conseguí la pole y acabé segundo.” Cuando se le preguntó si echó de menos a su familia cuando estuvo en Italia, su respuesta resultó reveladora del carácter de Robert: “Ojalá pudiera decir que no, pero sé que en la vida no se puede tener todo. Mi familia no podía venir a vivir a Italia, así que todo lo que pasaba era siempre un compromiso. Yo estaba haciendo lo que más me gustaba, así que no pensaba demasiado en lo demás."

En cuanto estuvo preparado para dar el salto a los monoplazas en 2001, contó con la ayuda y el apoyo de Daniele Morelli. Con la orientación de Daniele, progresó rápidamente en Formula Renault 2000, Formula 3 Euro Series y, después, en World Series by Renault, donde no sólo ganó el título en 2005, sino también la oportunidad de probar un coche de Fórmula 1 de Renault. En diciembre de 2005, Robert recibió un segundo regalo doble de Navidad y cumpleaños que le cambió la vida: un contrato con el BMW Sauber F1 Team. Robert se puso manos a la obra y el equipo estuvo encantado de apostar fuerte por su novato. A finales de la temporada 2006, ya había hecho 25.000 kilómetros de pruebas y había sustituido a Jacques Villeneuve en las seis últimas carreras del año, en las que consiguió un podio en Monza.

En la vuelta 27 del Gran Premio de Canadá de 2007, sufrió uno de los accidentes más espectaculares de los últimos años. Tanto las personas presentes en el paddock de Fórmula 1 como los televidentes de todo el mundo se temieron lo peor. Su coche había quedado enganchado a la parte trasera del Toyota de Jarno Trulli, saltó por los aires y dio varias vueltas en el circuito de Montreal, chocando contra las barreras y haciéndose pedazos. Parecía imposible que alguien pudiera salir del accidente sin lesiones graves. Sin embargo, Robert tuvo suerte aquel día. Gracias a la normativa que había introducido la FIA, los monoplazas de Fórmula 1 pueden soportar fuerzas enormes y el sistema HANS garantiza que la cabeza del piloto esté siempre bien sujeta. Aparte de un esguince de tobillo, salió ileso.

Cuando se fue del circuito de Sao Paulo al concluir la última carrera de la temporada, en la que acabó quinto, Robert ya estaba centrado en 2008. Estaba ansioso por volver a su bólido para empezar su asalto a la nueva temporada que, para él, empezaba en aquel mismo momento.

Datos destacados.
Nombre: Robert Kubica
Fecha de nacimiento: 7 de diciembre de 1984
Lugar de nacimiento: Cracovia, Polonia
Residencia: Cracovia, Polonia
Estado civil: soltero
Pelo: moreno
Ojos: verdes
Participación en carreras: 22
Victorias: -
Podios: 1
Poles: -
Mejor clasificación en un campeonato: 6º (2007)
Primera carrera: Campeonato de Polonia de Karts en Posnania, 1995
Primera victoria: Primera carrera
Debut en la Fórmula 1: GP de Hungría, 6 de agosto de 2006