Willy Rampf. Technical Director.

Cuando se trabaja para Willy Rampf, se sabe exactamente a qué atenerse. Las reglas del juego no podrían ser más claras. En primer lugar se delega; luego, se toma una decisión: ése es el lema de Willy Rampf a sus 54 años. Desde que Rampf fue ascendido al puesto de Technical Director del entonces Sauber Team en abril de 2000, ha confeccionado un equipo competente y eficiente en Hinwil basado en la coordinación y el trabajo en equipo.
Siempre tiene el despacho abierto para sus colegas. Si cualquiera de ellos tiene un problema, Rampf les escuchará atentamente. “En la Fórmula 1, el activo más importante es contar con un personal bueno y motivado”. Y, sin duda, cumple su lema. Rampf delega por sistema, pero sabe lo que está pasando con exactitud. Deja rienda suelta a sus expertos y escucha sus opiniones antes de que se tome una decisión conjunta. Y ellos saben exactamente lo que espera el jefe: que la decisión se ponga en práctica de forma rápida y sistemática, sin dudas ni peros. Su equipo le ofrece un respaldo total, al igual que él siempre estará a su lado. Esto proporciona una gran estabilidad.
Rampf es un apasionado de las carreras al que siempre le ha atraído la competitividad. En 1978, se tomó cinco semanas libres para unirse al equipo BMW Motorrad como mecánico para el Rally París-Dakar. También participó en carreras Enduro, aunque no un éxito moderado, tal y como comenta sin dudarlo. Rampf, que nació en Baviera, estudió ingeniería de vehículos en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Munich y se incorporó a BMW en 1979 como ingeniero de desarrollo en el departamento de chasis.
De 1989 a 1993, trabajó para BMW en Sudáfrica, donde tuvo su primer contacto con la Fórmula 1. “Peter Sauber y su escudería debutaron en la Fórmula 1 en Kyalami en 1993 y me invitaron a la carrera”, recuerda Rampf. Fascinado por la tecnología y la perfección de los vehículos de la Fórmula 1, seis meses después presentó su candidatura para trabajar como ingeniero de carreras y Sauber le contrató.
En los tres años siguientes Rampf trabajó como ingeniero de carreras para Heinz-Harald Frentzen y, en 1997, para Nicola Larini, Norberto Fontana y Gianni Morbidelli. Tras cuatro temporadas de competición, regresó a BMW. “Estaba deseando que llegase un nuevo reto”, recuerda Rampf. En Munich dirigió con éxito la participación de BMW en el motociclismo para el Rally París-Dakar. La aventura salió bien, ya que Richard Sainct, que compitió para BMW, consiguió una victoria rotunda en el legendario rally del desierto.
A finales de 1999 Rampf emprendió su segunda andadura profesional en Sauber, con el objetivo claro de convertirse en Technical Director en Hinwil. Ocupa su puesto desde 2000 y es responsable del sector técnico y del desarrollo de los vehículos en la pista.

